7 Consejos para el Mantenimiento del Césped

¿Otra vez se te ha secado el césped? ¿O por mucho que lo riegas no le quitas ese aspecto mustio y enfermizo? Sabemos lo que se siente

Mantener el césped sano y uniforme no es difícil, pero requiere una serie de cuidados a lo largo del año.

¿Cuándo abonar el césped? ¿Cómo cortarlo? Si tienes dudas sobre el correcto mantenimiento del césped, aquí te presentamos 7 buenos consejos para hacer que tu pradera luzca perfecta en cualquier momento del año.

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Humus Líquido + Fertilizante Greenfol + Fertilizante Bio-NPK

1) El Abonado

El abonado es la parte más importante del cuidado del césped. El mejor momento para comenzar con las labores del abonado es a finales del invierno, justo cuando empieza el calor de la primavera.

1Aportar nutrientes:

Como primer paso utiliza Humus Líquido; con ello conseguirás que los microorganismos se instalen en el sustrato y empiecen a aportar los nutrientes que las plantas necesitan, además de mejorar la estructura del suelo. Utiliza 1 litro de producto en 10 o 20 litros de agua, remueve bien y aplícalo al terreno con regadera o con el sistema de riego que ya tengas instalado. Con 1 litro de la solución preparada tendrás para aplicarlo a 10 m2 de césped. Después de distribuirlo, riégalo bien para evitar manchas en las hojas de las plantas.

2Mantener a los microorganismos:

Después de esta primera aplicación de humus líquido, aporta a tu césped Humic Tea cada mes con el mismo procedimiento. De este modo vas a mantener los microorganismos beneficiosos en el sustrato.

3Aumentar la cantidad de nitrógeno:

Para un aporte completo de nutrientes durante la primavera y el verano utiliza el fertilizante Bio NPK: incrementa la cantidad de nitrógeno atmosférico fijado y la captación de nutrientes, dando mayor vigor al césped y un color verde intenso.

4Generar mayor resistencia a las condiciones adversas:

En la época más calurosa del verano utiliza Greenfol para dotarle de una mayor resistencia a las condiciones adversas y mejorar su desarrollo. Se debe aplicar una vez cada dos semanas durante todo el periodo en el que el césped se encuentra en crecimiento vegetativo. Lo recomendable es no cortar ni regar durante las 24 horas siguientes a la aplicación.

Consejo: para evitar y tratar plagas como el gusano del suelo utiliza HTpro FLAME. En el caso de querer tratar la típula utiliza HTpro SILVER.

2) El Corte

El césped necesita muchos cortes durante el año. Con cada corte se favorece que las plantas se extiendan a lo ancho y cubran de una manera muy tupida el suelo. Así se evita que el césped desarrolle la espiga y como consecuencia se marchite.

¿Cuál es la frecuencia de corte de la pradera? Como muchas cuestiones en la jardinería depende de factores como el clima, la orientación, el tipo de suelo, las especies que compongan la pradera, la frecuencia de riego…

 

Lo indudable es que la hierba debe cortarse siempre que haya alcanzado una altura de unos 10 centímetros. No es aconsejable dejarla crecer más porque tendríamos problemas con la máquina cortadora, sobre todo si ésta es de corte helicoidal. Cuando se corte el césped deberá dejarse a 2 o 3 centímetros del suelo. Es decir, emplear la regla básica de no cortar más de un tercio de la longitud de la hoja de una sola vez.

En invierno y en verano se dejará algo más alto con el fin de que se proteja por sí mismo del frío y del calor. En verano, como es lógico, necesitará más cortes que en invierno, momento en el que se encuentra prácticamente en parada vegetativa.

La hierba cortada no se debe dejar nunca sobre el césped, porque puede ahogar y estropear el resto de la hierba, impidiendo su aireación. Si tienes una compostadora, es muy útil emplear los restos vegetales que se han cortado para compostarlos o vermicompostar.

Es muy recomendable rastrillar el césped después de cada corte, e incluso antes, para eliminar piedras y ramas que impidan una siega normal y que pudiera estropear la cuchilla del cortacésped.

Consejo: sobre todo, no lo cortes cuando haya o se prevean heladas o corra viento frío, porque las puntas enternecidas del césped se quemarán por el paso de la cuchilla.

3) El Riego

El riego es un elemento base para tener una pradera bonita porque la mayoría de los céspedes son muy exigentes en agua. Para ello hay que saber el tipo de césped que tenemos y tener en cuenta en qué época del año nos encontramos para no regar demasiado. Lo importante es no hacerlo en las horas centrales del día, y no solo porque a esas horas hay una mayor evaporación, sino para proteger a las hojas de las quemaduras y de posibles enfermedades fúngicas.

Lo más práctico es tener un sistema de riego automático, riego por aspersión o por difusión, que tenga varias líneas de dispersores para que proporcionen agua a toda la pradera.

Los dispersores se deben solapar en algunos puntos para asegurarse que todas las zonas del césped tienen suficiente agua.

Consejo: si quieres tener una mayor resistencia a la sequía, realiza riegos algo más abundantes y espaciados, de este modo se consigue que las raíces profundicen más en el terreno y consigan llegar mejor a la parte del sustrato con agua.

4) La Resiembra

La resiembra de las zonas con calvas es una forma sencilla de mejorar el aspecto general de tu pradera. No trates de poner en las calvas pequeñas piezas de césped porque no arraigan bien y se secan muy rápidamente.

Antes de resembrar rastrilla las zonas con calvas, quitando cualquier hierba que haya salido, aplica mantillo y remueve el terreno con una azadilla. Procura que la mezcla de semillas sea la misma que hay en el resto del césped o lo más parecida posible. Dispersa las semillas uniformemente y esparce una ligera capa de mantillo o compost de lombriz y riega a continuación.

Consejo: si quieres tener una mayor resistencia a la sequía, realiza riegos algo más abundantes y espaciados, de este modo se consigue que las raíces profundicen más en el terreno y consigan llegar mejor a la parte del sustrato con agua.

5) El Aireado

Si el césped está deteriorado, compacto y no está mullido y esponjoso puede ser porque se pisa mucho y la solución la encontramos en realizar un escarificado o aireado. Además, este problema puede agravarse si el suelo es arcilloso. En céspedes que han sido plantados hace mucho tiempo esta técnica le va a ayudar a regenerarse.

Lo recomendable es airear al menos una vez al año y la mejor época para hacerlo es al finalizar el verano o al comienzo del otoño.

 

Después del aireado hay que realizar un recebado, que consiste en aplicar una pequeña cantidad de arena, mantillo o una mezcla de ambos sobre el césped, de este modo se rellenan los huecos con un nuevo sustrato. El consejo es regar después de realizar esta operación, así el nuevo sustrato se distribuirá más fácilmente.

La máquina que se emplea se llama escarificador, que puede ser manual o con motor y se puede adquirir en centros de jardinería o de maquinaria.

Si se quiere realizar aireados más profundos puede hacerse con máquinas aireadoras o con zapatos con clavos en caso de jardines pequeños, y su función es oxigenar las raíces en la primavera.

6) La Escarda

Las malas hierbas que son más molestas para el césped son las perennes rastreras y las que son en roseta como el diente de león, porque toleran bien la siega. Para extraerlas hay que utilizar una horca de mano, procurando no romper las raíces y después afirmando el suelo de alrededor. Después, rellena el hueco que queda con sustrato parecido al del resto del suelo. Puedes esparcir algunas semillas de la misma mezcla, cúbrelas y riega.

7) El Escarificado

Los restos vegetales de las siegas, los musgos y tierra en la base de la hierba son los causantes de que se impermeabilice el suelo y favorezca la aparición de hongos y plagas. Para eliminarlo se debe escarificar, que no es más que rastrillar la superficie de la tierra. Se puede utilizar un rastrillo en jardines pequeños o una escarificadora si es una pradera extensa.

Procura escarificar una vez al año en zonas sombrías y húmedas; en zonas soleadas y cálidas no hace falta hacerlo en varios años.

Y recuerda, la clave de un césped con salud es un suelo cuidado y sano, para ello sigue los consejos de la parte de abonado y nunca tendrás que preocuparte por problemas en tu pradera, solo de disfrutarla.

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